Accionistas - Juntas
Re: Accionistas - Juntas
El pacto ya cansa a los aliados
La familia Carrión, harta del acuerdo entre los grandes accionistas que divide al club y al que se aferra el consejo. La gran solución pasa por sentar a todos y buscar consensos por el Sevilla. La posible venta, sumamente difícil
La situación del Sevilla se ha vuelto insostenible y la institución necesita depurarse de arriba abajo. El equipo lleva coqueteando con el descenso a Segunda división tres temporadas consecutivas, con la losa de una economía devastada que sigue mermando año a año el potencial deportivo del plantel y la propia capacidad para generar ingresos. No hay un Sevilla que ilusione a su gente, pero tampoco activos para vender y crecer como antaño profesaba la entidad, ni estadio nuevo, ni horizonte que valga. El Sevilla FC, en estos momentos, se ha convertido en una entidad a la que estrangulan las deudas por un extremo y la ineficacia de sus gestores por el otro. El famoso pacto de gobernabilidad que debía ser clave para la estabilidad del club y su crecimiento ya no lo es, y mantiene 'secuestrada' a la sociedad sin soluciones a la vista para una entidad centenaria que se desangra a la vista de todos. Lo vivido el domingo en el Sánchez-Pizjuán en el encuentro ante el Real Madrid constata que el vaso de la paciencia ha rebosado para la afición. El estadio es un clamor contra el presidente José María del Nido Carrasco y su consejo, rechazo que el sevillista hace extensible a todos los accionistas y familias que apoyan el modelo.
Hay dos salidas posibles. La primera es que la cúpula continúe en sus sillones y pode el jardín hacia abajo. Es decir, que el consejo se aferre a su posición, dé salida al director deportivo (Víctor Orta), renueve ese puesto de responsabilidad e impulse otro proyecto que elija entrenador y futbolistas de su corte. Para la mayoría, esta solución es un mero parche que sólo alargaría el estado de agonía del club, ya que el sevillismo entiende, como ha manifestado a viva voz, que sus dirigentes están incapacitados para tomar decisiones de este calado, como la de elegir un nuevo director deportivo o director de Fútbol que tenga que desarrollar de nuevo el plan desde cero y con recursos a cuentagotas. Prácticamente, sólo la vuelta de Monchi convencería en este sentido a una afición hastiada. Sin embargo, esa hipótesis se antoja más que compleja, casi imposible, con el gaditano con contrato en vigor con un club de poderío financiero como el Aston Villa.
El otro camino que puede tomar el Sevilla FC es quizá el que el grueso de su afición anhela: que los principales accionistas que llevaron a la gloria a la entidad y que ahora lo han precipitado al foso se sienten, sin distinciones, e intenten alcanzar un consenso en busca de una solución efectiva para la sociedad, ya sea en modo de venta a un tercero o por medio de la configuración de un consejo de profesionales que mantenga a las familias en un segundo plano. La vía de poner a todos los grandes accionistas de acuerdo es casi una utopía, con dos bloques enfrentados frontalmente, entre padre e hijo, fracturas internas de todo tipo y un 14,5% del capital social de la entidad, los conocidos como 'los americanos', en situación de bloqueo jurídico.
Un pacto prorrogable
Aunque el bloqueo real del actual escenario tendría su génesis en el propio pacto firmado por los máximos accionistas (salvo la familia Carrión) en 2019 y que no expira hasta 2027. Como parte del compromiso rubricado a fuego se encuentran José Castro, Guijarro, la familia Alés, Del Nido, Gómez Miñán… Se trata de un acuerdo blindado, parasocial, que en el marco de la Ley de Sociedades de Capital tiene fuerza de ley al haber nacido de contratos entre los socios. Es el acuerdo que, de igual modo, mantiene a Del Nido Carrasco como presidente en vigor de la rotación de cuatro años que le corresponde a las acciones de su familia. Si el presidente saliera ahora sin más y dejara su sillón, sería su padre, Del Nido Benavente, la persona legitimada para ocupar su lugar o elegir presidente, como versa el pacto. No parece ésta tampoco la solución que desee la mayor parte del sevillismo. Un pacto que, además, podría prorrogarse hasta al menos 2030, como informó en su momento ABC de Sevilla. «Llegando al vencimiento, se prorrogará el acuerdo por periodos sucesivos trianuales, en cada uno de los cuales se rotarán presidencia y vicepresidencia, sucesivamente», se expresa en el contrato.
El club no sólo está maniatado por el gran pacto de gobernabilidad, del que emanan ramificaciones de todo tipo que enmarañan aún más si cabe el margen de maniobra de sus firmantes, con diferentes acuerdos de compraventa entre los mismos, derechos prioritarios, de arrastre, pleitos cruzados, etc. La delicada situación del Sevilla FC exige, en cualquier caso, un ejercicio de responsabilidad entre sus máximos accionistas. Sentarse, mirarse a la cara y aparcar diferencias, por insalvables que sean, ya sea para poder vender en bloque o para tomar cualquier otra decisión consensuada que devuelva cierta estabilidad real al club.
Caída de las acciones
Reseñable es el hartazgo que, en este sentido, muestra uno de los paquetes más importantes de la entidad y que hasta la fecha ha rendido apoyo al actual órgano rector del club. La familia Carrión, con más del 15% del capital social, y que mantiene además en el consejo a Fernando Carrión como vicepresidente segundo, se ha cansado definitivamente del desgaste sin freno que está sufriendo la institución y sobre todo del aprisionamiento que provoca el famoso pacto que ellos no rubricaron y las perniciosas ramificaciones jurídicas del mismo, según ha podido saber ABC. Entienden que el Sevilla FC está saturado por el conflicto, enquistado por numerosas batallas judiciales, en medio de una caída que sólo pueden detener todos los firmantes del pacto, incluido Del Nido Benavente. La familia Carrión apela al compromiso y la generosidad por parte de los grandes accionistas en un momento sumamente delicado. Asegura que empatizan con los sevillistas, por lo que serán los primeros en sentarse con el accionariado de referencia para reflexionar y alcanzar consensos en pos de buscar lo mejor para la entidad y seguir avanzando y mejorando.
El tema de la venta tampoco es fácil por las enormes diferencias de perspectiva entre los accionistas y los potenciales compradores. Se postulan los empresarios sevillanos Antonio Lappí y Fede Quintero, como en su momento también lo ha hecho el monegasco Fabrice Pastor. Las acciones del Sevilla FC llegaron a situarse hace unos años en los 3.000 - 4.000 euros, pero su valor ha caído en picado y difícilmente cualquier inversor interesado va a llegar a la mitad de esas cifras. Entre otras cosas, porque la deuda del Sevilla FC también ha crecido de forma ingente. El que compre se lleva un club que ha arrojado unas pérdidas de más de 167 millones de euros en los últimos cuatro años o que ha firmado un crédito de 108 millones a diez años para poder subsistir.
https://www.abc.es/deportes/orgullodene ... 3-nts.html
La familia Carrión, harta del acuerdo entre los grandes accionistas que divide al club y al que se aferra el consejo. La gran solución pasa por sentar a todos y buscar consensos por el Sevilla. La posible venta, sumamente difícil
La situación del Sevilla se ha vuelto insostenible y la institución necesita depurarse de arriba abajo. El equipo lleva coqueteando con el descenso a Segunda división tres temporadas consecutivas, con la losa de una economía devastada que sigue mermando año a año el potencial deportivo del plantel y la propia capacidad para generar ingresos. No hay un Sevilla que ilusione a su gente, pero tampoco activos para vender y crecer como antaño profesaba la entidad, ni estadio nuevo, ni horizonte que valga. El Sevilla FC, en estos momentos, se ha convertido en una entidad a la que estrangulan las deudas por un extremo y la ineficacia de sus gestores por el otro. El famoso pacto de gobernabilidad que debía ser clave para la estabilidad del club y su crecimiento ya no lo es, y mantiene 'secuestrada' a la sociedad sin soluciones a la vista para una entidad centenaria que se desangra a la vista de todos. Lo vivido el domingo en el Sánchez-Pizjuán en el encuentro ante el Real Madrid constata que el vaso de la paciencia ha rebosado para la afición. El estadio es un clamor contra el presidente José María del Nido Carrasco y su consejo, rechazo que el sevillista hace extensible a todos los accionistas y familias que apoyan el modelo.
Hay dos salidas posibles. La primera es que la cúpula continúe en sus sillones y pode el jardín hacia abajo. Es decir, que el consejo se aferre a su posición, dé salida al director deportivo (Víctor Orta), renueve ese puesto de responsabilidad e impulse otro proyecto que elija entrenador y futbolistas de su corte. Para la mayoría, esta solución es un mero parche que sólo alargaría el estado de agonía del club, ya que el sevillismo entiende, como ha manifestado a viva voz, que sus dirigentes están incapacitados para tomar decisiones de este calado, como la de elegir un nuevo director deportivo o director de Fútbol que tenga que desarrollar de nuevo el plan desde cero y con recursos a cuentagotas. Prácticamente, sólo la vuelta de Monchi convencería en este sentido a una afición hastiada. Sin embargo, esa hipótesis se antoja más que compleja, casi imposible, con el gaditano con contrato en vigor con un club de poderío financiero como el Aston Villa.
El otro camino que puede tomar el Sevilla FC es quizá el que el grueso de su afición anhela: que los principales accionistas que llevaron a la gloria a la entidad y que ahora lo han precipitado al foso se sienten, sin distinciones, e intenten alcanzar un consenso en busca de una solución efectiva para la sociedad, ya sea en modo de venta a un tercero o por medio de la configuración de un consejo de profesionales que mantenga a las familias en un segundo plano. La vía de poner a todos los grandes accionistas de acuerdo es casi una utopía, con dos bloques enfrentados frontalmente, entre padre e hijo, fracturas internas de todo tipo y un 14,5% del capital social de la entidad, los conocidos como 'los americanos', en situación de bloqueo jurídico.
Un pacto prorrogable
Aunque el bloqueo real del actual escenario tendría su génesis en el propio pacto firmado por los máximos accionistas (salvo la familia Carrión) en 2019 y que no expira hasta 2027. Como parte del compromiso rubricado a fuego se encuentran José Castro, Guijarro, la familia Alés, Del Nido, Gómez Miñán… Se trata de un acuerdo blindado, parasocial, que en el marco de la Ley de Sociedades de Capital tiene fuerza de ley al haber nacido de contratos entre los socios. Es el acuerdo que, de igual modo, mantiene a Del Nido Carrasco como presidente en vigor de la rotación de cuatro años que le corresponde a las acciones de su familia. Si el presidente saliera ahora sin más y dejara su sillón, sería su padre, Del Nido Benavente, la persona legitimada para ocupar su lugar o elegir presidente, como versa el pacto. No parece ésta tampoco la solución que desee la mayor parte del sevillismo. Un pacto que, además, podría prorrogarse hasta al menos 2030, como informó en su momento ABC de Sevilla. «Llegando al vencimiento, se prorrogará el acuerdo por periodos sucesivos trianuales, en cada uno de los cuales se rotarán presidencia y vicepresidencia, sucesivamente», se expresa en el contrato.
El club no sólo está maniatado por el gran pacto de gobernabilidad, del que emanan ramificaciones de todo tipo que enmarañan aún más si cabe el margen de maniobra de sus firmantes, con diferentes acuerdos de compraventa entre los mismos, derechos prioritarios, de arrastre, pleitos cruzados, etc. La delicada situación del Sevilla FC exige, en cualquier caso, un ejercicio de responsabilidad entre sus máximos accionistas. Sentarse, mirarse a la cara y aparcar diferencias, por insalvables que sean, ya sea para poder vender en bloque o para tomar cualquier otra decisión consensuada que devuelva cierta estabilidad real al club.
Caída de las acciones
Reseñable es el hartazgo que, en este sentido, muestra uno de los paquetes más importantes de la entidad y que hasta la fecha ha rendido apoyo al actual órgano rector del club. La familia Carrión, con más del 15% del capital social, y que mantiene además en el consejo a Fernando Carrión como vicepresidente segundo, se ha cansado definitivamente del desgaste sin freno que está sufriendo la institución y sobre todo del aprisionamiento que provoca el famoso pacto que ellos no rubricaron y las perniciosas ramificaciones jurídicas del mismo, según ha podido saber ABC. Entienden que el Sevilla FC está saturado por el conflicto, enquistado por numerosas batallas judiciales, en medio de una caída que sólo pueden detener todos los firmantes del pacto, incluido Del Nido Benavente. La familia Carrión apela al compromiso y la generosidad por parte de los grandes accionistas en un momento sumamente delicado. Asegura que empatizan con los sevillistas, por lo que serán los primeros en sentarse con el accionariado de referencia para reflexionar y alcanzar consensos en pos de buscar lo mejor para la entidad y seguir avanzando y mejorando.
El tema de la venta tampoco es fácil por las enormes diferencias de perspectiva entre los accionistas y los potenciales compradores. Se postulan los empresarios sevillanos Antonio Lappí y Fede Quintero, como en su momento también lo ha hecho el monegasco Fabrice Pastor. Las acciones del Sevilla FC llegaron a situarse hace unos años en los 3.000 - 4.000 euros, pero su valor ha caído en picado y difícilmente cualquier inversor interesado va a llegar a la mitad de esas cifras. Entre otras cosas, porque la deuda del Sevilla FC también ha crecido de forma ingente. El que compre se lleva un club que ha arrojado unas pérdidas de más de 167 millones de euros en los últimos cuatro años o que ha firmado un crédito de 108 millones a diez años para poder subsistir.
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Re: Accionistas - Juntas
Cónclave en el Sevilla para definir la próxima temporada
El consejo de administración se reunirá esta semana para analizar el futuro inmediato del club. La elección del nuevo entrenador será el punto principal del orden del día, con el futuro de Víctor Orta aún por definir
El desgaste de casi tres años de aumento de deudas y debacle deportiva ya está agrietando el bloque del consejo de administración del Sevilla FC. El final agónico de esta temporada ha sido la gota que ha terminado por colmar un vaso que ha contenido demasiado. El clima hostil, e incluso violento, en el que algunos consejeros y trabajadores del club han estado sumidos estos últimos meses es insostenible y es hora de sentarse a hablar.
El Sevilla FC no quiere esperar a que finalice la temporada para remangarse y buscar soluciones a su situación. Dentro del club se es consciente de que deben producirse cambios profundos en su estructura, aunque este paso está aún en estado embrionario por mucho que José María del Nido Benavente haya tendido la mano para llegar a un acuerdo integrador. La popularidad de su hijo, Del Nido Carrasco, está atravesando sus momentos más bajos y, consciente de esto, el dirigente se verá obligado a escuchar con atención opiniones diferentes a la suya a la hora de definir el futuro más inmediato de la entidad.
Por tanto, el primer paso a dar es la de mantener una reunión todo el consejo de administración para definir el camino que se va a seguir este verano. Es decir, marcar la hoja de ruta de la planificación a la dirección deportiva, empezando por el entrenador. La idea es unificar criterios y que la decisión no recaiga en exclusiva en el actual presidente. El consejo quiere que este cónclave se dé en los próximos días y, en ella, se tratará también la figura de Víctor Orta.
Un año de contrato
El futuro del actual director deportivo está aún por decidir. Es la pieza más fácil de cambiar y existen argumentos de sobra para avalar su destitución. Además, es una figura impopular entre la afición tras dos temporadas haciéndose cargo de los fichajes del Sevilla. No ha sido capaz de incorporar un delantero de garantías y fue uno de los impulsores de la destitución de José Luis Mendilibar para traer a Diego Alonso en su lugar. Unos pecados que el sevillismo no es capaz de perdonar.
No obstante, el madrileño ha rebajado cien millones de euros el gasto en plantilla. Un recorte que debe seguir este año aumentando y pocos son los dispuestos a abordar esta tarea y, a la par, garantizar un proyecto deportivo estable. De ahí que existan grandes dudas sobre el posible sustituto de Orta en el Sevilla, al que, por cierto, habría que abonarle la indemnización del año que le resta de contrato. Se baraja un hombre de la casa, como es Agustín López, encargado de la cantera y persona muy cercana a Del Nido Carrasco. Sin embargo, se trataría de un perfil muy vinculado a una directiva que está muy en entredicho.
Nuevo entrenador
Con la incógnita sobrevolando la cabeza de Víctor Orta, el director deportivo se encuentra inmerso en el casting de entrenadores, al menos, hasta que alguien le diga lo contrario. Míchel y Bordalás han sido los nombres que se han barajado dentro del club nervionense, pero no los únicos que se están poniendo sobre la mesa. Desde la dirección deportiva se analizan otras oportunidades de mercado, que pueda dar este final de curso con técnicos quedando libres de sus contratos en este mes de junio. Las reuniones y los contactos siguen su cauce con normalidad, por el momento.
No obstante, la última palabra en la elección del nuevo entrenador del Sevilla FC la tendrá el consejo de administración, consciente de la importancia de acertar con el hombre elegido. Por el banquillo de Nervión han pasado seis entrenadores desde la destitución de Julen Lopetegui en octubre de 2022. Desde entonces, y a pesar de haber levantado una Europa League más, el proyecto deportivo ha ido cuesta abajo y sin frenos, y lo peor es que puede seguir decayendo más. El descenso se ha eludido este año por los pelos y, de no cambiar nada, parece inevitable el despeño más pronto que tarde.
De ahí la necesidad de acertar, sí o sí, con el nuevo capitán del barco. Un perfil de entrenador que encaje con la idiosincrasia del Sevilla y que sea capaz de explotar las escasas virtudes con las que cuenta actualmente la plantilla. Un líder que sepa guiar a los jóvenes que lleguen en verano y que, a la par, sepa explotar los recursos que la cantera de la carretera de Utrera le pueda ofrecer.
No cabe duda de que el tramo final de esta temporada ha dejado muy tocada la confianza hacia la directiva actual del club, fuera y dentro del propio consejo. Es por esto que nombres como el de Fernando Carrión hayan dado un paso adelante para presionar y cambiar la deriva del Sevilla, no sólo en lo deportivo sino también en lo institucional. De ahí que, desde ya, cada decisión que se tome de aquí en adelante tendrá que ser bien debatida y consensuada.
https://www.abc.es/deportes/orgullodene ... 9-nts.html
El consejo de administración se reunirá esta semana para analizar el futuro inmediato del club. La elección del nuevo entrenador será el punto principal del orden del día, con el futuro de Víctor Orta aún por definir
El desgaste de casi tres años de aumento de deudas y debacle deportiva ya está agrietando el bloque del consejo de administración del Sevilla FC. El final agónico de esta temporada ha sido la gota que ha terminado por colmar un vaso que ha contenido demasiado. El clima hostil, e incluso violento, en el que algunos consejeros y trabajadores del club han estado sumidos estos últimos meses es insostenible y es hora de sentarse a hablar.
El Sevilla FC no quiere esperar a que finalice la temporada para remangarse y buscar soluciones a su situación. Dentro del club se es consciente de que deben producirse cambios profundos en su estructura, aunque este paso está aún en estado embrionario por mucho que José María del Nido Benavente haya tendido la mano para llegar a un acuerdo integrador. La popularidad de su hijo, Del Nido Carrasco, está atravesando sus momentos más bajos y, consciente de esto, el dirigente se verá obligado a escuchar con atención opiniones diferentes a la suya a la hora de definir el futuro más inmediato de la entidad.
Por tanto, el primer paso a dar es la de mantener una reunión todo el consejo de administración para definir el camino que se va a seguir este verano. Es decir, marcar la hoja de ruta de la planificación a la dirección deportiva, empezando por el entrenador. La idea es unificar criterios y que la decisión no recaiga en exclusiva en el actual presidente. El consejo quiere que este cónclave se dé en los próximos días y, en ella, se tratará también la figura de Víctor Orta.
Un año de contrato
El futuro del actual director deportivo está aún por decidir. Es la pieza más fácil de cambiar y existen argumentos de sobra para avalar su destitución. Además, es una figura impopular entre la afición tras dos temporadas haciéndose cargo de los fichajes del Sevilla. No ha sido capaz de incorporar un delantero de garantías y fue uno de los impulsores de la destitución de José Luis Mendilibar para traer a Diego Alonso en su lugar. Unos pecados que el sevillismo no es capaz de perdonar.
No obstante, el madrileño ha rebajado cien millones de euros el gasto en plantilla. Un recorte que debe seguir este año aumentando y pocos son los dispuestos a abordar esta tarea y, a la par, garantizar un proyecto deportivo estable. De ahí que existan grandes dudas sobre el posible sustituto de Orta en el Sevilla, al que, por cierto, habría que abonarle la indemnización del año que le resta de contrato. Se baraja un hombre de la casa, como es Agustín López, encargado de la cantera y persona muy cercana a Del Nido Carrasco. Sin embargo, se trataría de un perfil muy vinculado a una directiva que está muy en entredicho.
Nuevo entrenador
Con la incógnita sobrevolando la cabeza de Víctor Orta, el director deportivo se encuentra inmerso en el casting de entrenadores, al menos, hasta que alguien le diga lo contrario. Míchel y Bordalás han sido los nombres que se han barajado dentro del club nervionense, pero no los únicos que se están poniendo sobre la mesa. Desde la dirección deportiva se analizan otras oportunidades de mercado, que pueda dar este final de curso con técnicos quedando libres de sus contratos en este mes de junio. Las reuniones y los contactos siguen su cauce con normalidad, por el momento.
No obstante, la última palabra en la elección del nuevo entrenador del Sevilla FC la tendrá el consejo de administración, consciente de la importancia de acertar con el hombre elegido. Por el banquillo de Nervión han pasado seis entrenadores desde la destitución de Julen Lopetegui en octubre de 2022. Desde entonces, y a pesar de haber levantado una Europa League más, el proyecto deportivo ha ido cuesta abajo y sin frenos, y lo peor es que puede seguir decayendo más. El descenso se ha eludido este año por los pelos y, de no cambiar nada, parece inevitable el despeño más pronto que tarde.
De ahí la necesidad de acertar, sí o sí, con el nuevo capitán del barco. Un perfil de entrenador que encaje con la idiosincrasia del Sevilla y que sea capaz de explotar las escasas virtudes con las que cuenta actualmente la plantilla. Un líder que sepa guiar a los jóvenes que lleguen en verano y que, a la par, sepa explotar los recursos que la cantera de la carretera de Utrera le pueda ofrecer.
No cabe duda de que el tramo final de esta temporada ha dejado muy tocada la confianza hacia la directiva actual del club, fuera y dentro del propio consejo. Es por esto que nombres como el de Fernando Carrión hayan dado un paso adelante para presionar y cambiar la deriva del Sevilla, no sólo en lo deportivo sino también en lo institucional. De ahí que, desde ya, cada decisión que se tome de aquí en adelante tendrá que ser bien debatida y consensuada.
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Re: Accionistas - Juntas
¿Pero habrá algo que vender en esa fecha? Porque si sigue la progresión descendente de este año, en enero estamos descendidos y sin poder pagar sueldos.Sadikin escribió: ↑16 May 2025 22:48 Con este escenario, una alternativa posible en la negociación sería que todos cedieran a vender un porcentaje de acciones suficientes para que la opción Lappi-Quintero pudiera tener suficiente peso dentro del Consejo. Meterles dentro y que lleguen al acuerdo las familias, sin incumplir su pacto, de que sean ellos los que ofrezcan la opción de presidir la entidad, ya que ninguno quiere dar el paso al frente.
Con esas condiciones, y con vistas a que puedan volver a revalorizar su producto, es la única opción que les queda que no les obligue a la venta total.
Re: Accionistas - Juntas
El próximo año salvo giro de 180 grados en todo, no nos libra nadie. Es un hecho.
Re: Accionistas - Juntas
El pacto de gobernabilidad penaliza con 30 millones de euros la venta separada de acciones
El contrato, aun siendo papel mojado para Del Nido, fija en 4.000 euros por título el precio mínimo que obligaría al arrastre de una parte sobre otra y pesa mucho en la compraventa de los grandes paquetes
El panorama accionarial del Sevilla puede cambiar sustancialmente a medio plazo. Las grandes familias de accionistas están recibiendo tanteos de oferta que no han fructificado en ningún acuerdo. Hay muchos grandes accionistas que desean que haya un acuerdo lo más pronto posible, ante la situación de tensión insoportable a la que están sometidos. Pero la expectativa de que este mismo verano se produza el desembarco del nuevo propietario, con Antonio Lappí como principal candidato, está muy alejada de la realidad.
Y lo está porque en la compraventa de acciones tiene un tremendo peso el pacto de gobernabilidad que mantiene en la dirección del club a José María del Nido Carrasco y Sevillistas de Nervión, con José Castro como vicepresidente primero en representación de sus acciones, las de Carolina Alés y las de Francisco Guijarro. Ese acuerdo parasocial fue firmado en noviembre de 2019 por la familia Del Nido y Sevillistas de Nervión y es papel mojado para José María del Nido Benavente, pero el llamado pacto por la pasta existe.
Está judicializado, ambas partes denunciaron el incumplimiento de la otra. Pero sus cláusulas tienen vigencia plena mientras ningún juez dicte sentencia firme que lo anule. Y esas cláusulas son costosísimas para el que venda sus acciones por separado, sin respetar los derechos de acompañamiento, de tanteo o de arrastre fijados en el contrato. Debe haber venta conjunta so pena de gravosísima indemnización.
Concretamente, según desveló en la red social X un tuitero que se hace llamar NODO SFC 1890, la cláusula 23 de dicho contrato, del que aporta copias, habla de las indemnizaciones millonarias por incumplimiento de sus distintas clásulas. En particular, de 5 millones de euros por cada incumplimiento de las obligaciones relacionadas con la gobernabilidad del club... Y de 30 millones de euros por cada incumplimiento relacionado con los derechos de tanteo y arrastre, que obligan a las partes a una venta conjunta a partir de 2021 si llegara una oferta sustanciosa.
El derecho de arraste, de hecho, está fijado siempre y cuando la oferta sea como mínimo de 4.000 euros por acción. Un precio elevadísimo que está lejísimos de los primeros tanteos que han realizado los compradores.
Es conocida por el sevillismo la figura de Antonio Lappí como uno de éstos. No es el único. Pero el pacto está vigente hasta 2027 y hasta entonces parece inviable cualquier compra por el peso de este pacto aun estando sub iudice.
https://www.diariodesevilla.es/sevillaf ... 80585.html
El contrato, aun siendo papel mojado para Del Nido, fija en 4.000 euros por título el precio mínimo que obligaría al arrastre de una parte sobre otra y pesa mucho en la compraventa de los grandes paquetes
El panorama accionarial del Sevilla puede cambiar sustancialmente a medio plazo. Las grandes familias de accionistas están recibiendo tanteos de oferta que no han fructificado en ningún acuerdo. Hay muchos grandes accionistas que desean que haya un acuerdo lo más pronto posible, ante la situación de tensión insoportable a la que están sometidos. Pero la expectativa de que este mismo verano se produza el desembarco del nuevo propietario, con Antonio Lappí como principal candidato, está muy alejada de la realidad.
Y lo está porque en la compraventa de acciones tiene un tremendo peso el pacto de gobernabilidad que mantiene en la dirección del club a José María del Nido Carrasco y Sevillistas de Nervión, con José Castro como vicepresidente primero en representación de sus acciones, las de Carolina Alés y las de Francisco Guijarro. Ese acuerdo parasocial fue firmado en noviembre de 2019 por la familia Del Nido y Sevillistas de Nervión y es papel mojado para José María del Nido Benavente, pero el llamado pacto por la pasta existe.
Está judicializado, ambas partes denunciaron el incumplimiento de la otra. Pero sus cláusulas tienen vigencia plena mientras ningún juez dicte sentencia firme que lo anule. Y esas cláusulas son costosísimas para el que venda sus acciones por separado, sin respetar los derechos de acompañamiento, de tanteo o de arrastre fijados en el contrato. Debe haber venta conjunta so pena de gravosísima indemnización.
Concretamente, según desveló en la red social X un tuitero que se hace llamar NODO SFC 1890, la cláusula 23 de dicho contrato, del que aporta copias, habla de las indemnizaciones millonarias por incumplimiento de sus distintas clásulas. En particular, de 5 millones de euros por cada incumplimiento de las obligaciones relacionadas con la gobernabilidad del club... Y de 30 millones de euros por cada incumplimiento relacionado con los derechos de tanteo y arrastre, que obligan a las partes a una venta conjunta a partir de 2021 si llegara una oferta sustanciosa.
El derecho de arraste, de hecho, está fijado siempre y cuando la oferta sea como mínimo de 4.000 euros por acción. Un precio elevadísimo que está lejísimos de los primeros tanteos que han realizado los compradores.
Es conocida por el sevillismo la figura de Antonio Lappí como uno de éstos. No es el único. Pero el pacto está vigente hasta 2027 y hasta entonces parece inviable cualquier compra por el peso de este pacto aun estando sub iudice.
https://www.diariodesevilla.es/sevillaf ... 80585.html
Re: Accionistas - Juntas
Que se dejen de postureo y vendan sus acciones a un precio justo y se larguen. Panda de chorizos especuladores. O amplíen capital y dejen entrar pasta y sabía nueva. Todo lo demás es rapiña que terminará con el club liquidado.
Parásitos que acaban matando al huésped. A eso nos dirigimos.
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Re: Accionistas - Juntas
Cualquier solución que no sea ponerse de acuerdo para vender, será pan para hoy, hambre para mañana. Porque una solución no es el entendimiento entre las partes que son el problema.
- anonimo_sevillista
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Re: Accionistas - Juntas
Absoluto e irreparable descrédito de todos los accionistas mayoritarios. Sólo la familia Carrión podría hablar con algo de credibilidad pero tampoco aparecen públicamente. A ver si caen en la cuenta de que están cerca de cargarse el club y con ello su propio patrimonio.