PAPA BABACAR DIAWARÁ “BABÁ”
(Copia literal de un artículo publicado en el fenecido blog Colussos contra Kukletas el 29 de diciembre de 2015)

Papa Babacar Dawará...
Gran Babá salta a la cancha...
La pasa, es mala, la caga...
Babá la para, la falla… me mata...
Nada de nada, Babá. Nada.
Con la poesía y musicalidad de estos versos comenzamos este merecido homenaje a uno de los mejores jugadores que ha pasado por esta tierra en los últimos cuarenta siglos: La Pantera de Dakar don Papa Babacar Diawará. La pasa, es mala, la caga. Que desgarradora fuerza hay en esas palabras. Cuantos sentimientos encontrados. Cuantos cabezazos en la silla del estadio evocan estas palabras. Babá la para, la falla… me mata. Y tanto que me mata. Nuestra intención inicial era dedicarle todo el artículo con una clara predominancia de la letra “A” pero cambiamos de opinión al perspicazmente observar que “chilena de tibia” no entraba dentro de esa definición. Y un artículo de Babá Diawará sin su chilena de tibia es la NADA.
Los orígenes de la leyenda Babá son verdaderamente desconocidos. Se dice que estaba en el Marítimo de Portugal, pero cuando el Sevilla anunció su fichaje nadie tenía ni puta idea de quién coño era ese tío. El hecho de que Doyen estuviera metido en el fichaje ya despertaba cierto tufillo en la operación hasta que de repente alguien dijo: “Pues Babá es todo un figura, de hecho es el jugador con más puntos ahora mismo en el Comunio de Portugal por delante de Capel o Hulk” ¡QUIETO PARAO AHÍ! ¿Jugador con más puntos del Comunio de Portugal? Ahí sí que teníamos un dato objetivo para valorar sus virtudes. Porque ustedes dirán lo que quieran, pero que el popular juego manager es un estupendo baremo para ver si a priori un fichaje es bueno o malo.
Les pongo un ejemplo muy fácil, el Sevilla ficha este año a Kakuta y hay quien dirá:
“¡Pedazo de fichaje” el año pasado hizo 190 puntos en el Comunio”.
El típico listillo del futbol rollo Maldini podría replicarle
“Hombre, a priori sí, pero quizás la exigencia de trabajar también defensivamente de Emery pueda lastrar su rendimiento…”
CIEN-TO-NO-VEN-TA-PUN-TOS-EN-EL-CO-MU-NIO. Fin de la historia
Y el listillo tendrá que cerrar la boca porque si lo dice el Comunio, eso es así.
Bien, ya teníamos un primer dato objetivo para valorarlo pero qué decían los expertos. La primera voz autorizada para alabar sus cualidades futbolísticas que encontramos fue la de un hombre de fútbol tan curtido como es el representante de la perla senegalesa, que no se anduvo por las ramas al definir a su cliente como el futuro mejor jugador del continente africano. Esta opinión era radicalmente opuesta a los moradores de la Casa de Senegal en los Corralones de San Luis. A esa gente les pregunté yo cuando Babá fichó por el Sevilla y su respuesta fue demoledora: “Ni puta idea de quién es. No juega ni en la selección, así que muy bueno no tiene que ser…”
Bueno, quizás su representante no fuera una fuente muy objetiva pero ¿y su ex entrenador? ¿Qué decía Pedro Martins, el hombre que hasta hacía escasos días había entrenado a la bestia parda de Dakar de su pupilo? Pues el genio de los banquillos soltó por su boquita lo siguiente: "Babá es móvil como Eto'oy explosivo como Drogba" ¿Cóoooomo? ¿La fusión perfecta entre Eto’o y Drogba? ¡Menudo pelotazo! ¡Monchi lo había vuelto a hacer! Acto seguido este hombre capaz de vender hielo a un esquimal continuó con su valoración añadiendo: “y dentro de unos años os mandarán miles de fotos de un negro con un poyón al Whatsapp en multitud de mensajes. Que sepáis que ese negro también es Babá” En su día nadie entendió que coño era lo que advertía Pedro Martins con aquel epílogo, pero pasados los años tiene todo el sentido. Al Sevilla se la había metido por el culo… y bien.
Dicen que durante su estancia en el Sevilla Babá no metió goles y que no le marcaba ni al arcoíris pero eso no son más que habladurías, falacias, insidias y mentiras. Os lo vamos a demostrar con datos y números:
Todos los goles de Babá en el Sevilla:
En los entrenamientos………. 2.570 goles
Atlético de Madrid………..............…. 1 gol
Legia de Varsovia……..........……... 2 goles
Rayo Vallecano…………….............. 2 goles
Chilena contra el Madrid…........ 0,5 goles
Arcos ………………………..............……. 1 gol
Girona ……………………..............…….. 1 gol
Sevilla Atlético …….…............………4 goles
Espanyol………….…………............……. 1 gol
Total: 2.582,5 goles como sevillista
Vale, habrá puristas que no consideren los importantes goles en los entrenamientos como “de competición” o no valoren la espectacularidad de los que no llegaron entrar, pero analicemos la importancia de sus otros doce goles. Contra el Atlético de Madrid fue muy importante, porque tras unos primeros partidos muy dubitativos, Babá demostró de que madera estaba hecho con este gol que arañó un valioso punto. El primero del doblete contra el Legia de Varsovia supuso un hito extraordinario. ¿Sabéis quién marcó el primer gol de la historia del estadio donde el Sevilla ganó su cuarta Copa de la UEFA? ¿Eh? ¿Quién fue el primero en notar el sonido de la emoción cuando el balón llega a las redes en el impresionante coliseo de la capital polaca? El Sr. Diawará, amigos.
En su mejor partido como sevillista, contra el Rayo Vallecano, marcó un doblete. Cuando acabó el partido Babá escuchó a sus compañeros decir “vamos a mantearlo” y él, humilde, sonrió y dijo “no, no, amigos. De verdad no hace falta”. Cuando giró la vista todos los focos resulta que iban para Kanouté que se retiraba. Nadie fue a felicitarlo por el partidazo, pero el verdadero artífice de la victoria era él.
Contra los Arcos, abrió la lata de manera definitiva para contribuir a la goleada del equipo y contra el Girona… ¿Sabéis quién no sería campeón del prestigioso Trofeo Costa Brava si no fuera gracias a Babá? Exacto, el Sevilla FC. ¿Qué comentar de su épica actuación contra el Sevilla Atlético en la que consiguió nada más y nada menos que un poker de goles? Y la joya de la corona, la belleza y plasticidad hecha gol: la tijereta contra el Espanyol que supuso el pase definitivo en la eliminatoria de Copa contra el Espanyol. Un gol histórico.
Normal que con estas credenciales, cuando quisimos testar la opinión del respetable sobre la Pantera de Dakar y lanzamos al ciberespacio la etiqueta #PreguntaBaba las centralitas se acolapsaron durante un par de días. La gente quería saber. El partido siguiente a esta avalancha de mensajes el expectante sevillismo ardía en deseos de ver si Babá se enrabietaba y marcaba un hat trick para callar bocas pero el mamón de Emery no lo sacó… ¡¡lo tuvo en el banquillo los noventa putos minutos, joder!!
Y por todas estas cosas creemos nosotros que Babá Diawará merece el próximo Dorsal Leyenda del club. Por eso y porque todo lo que ha conseguido lo ha hecho con tan solo cuatro jugadas básicas las cuales repetía hasta el hartazgo y que procedemos a enumerar y analizar:
El automarcaje: cuando estaba solo o desmarcado, Babá siempre buscaba a un defensa contrario para pegarse a él. Golear sin que te marquen no tiene mérito, decía.
El salto y pase atrás: Una de sus jugadas más populares. Recibe el balón tras un pase largo y Babá, de espaldas a la portería, salta y de cabeza envía de cabeza la pelota de nuevo a su campo. 100% efectivo
El pase sorpresa de cachitas: Esta técnica la perfeccionó en su segunda temporada como sevillista. Le pasan el balón, abre las piernas y deja pasar el esférico sin tocarlo siendo indiferente que haya o no haya un compañero detrás.
La chilena de tibia: Su jugada más espectacular y conocida. La presentó contra el RealMadrid, la perfeccionó contra el Espanyol con golazo incluido y la exportó al mundo gracias al Getafe y en al FIFA.
He desperdiciado mucho tiempo de mi vida analizando las jugadas de Mr. Papa Babacar. He visto como presidía carteles anunciando sesiones de los sonidos más sinuosos y os aseguro que estas jugadas son 100% verídicas. Las hacía en TODOS los partidos.
Un día Babá se marchó y nosotros nos quedamos sin él. Por suerte no se fue muy lejos y continúo en la Liga. Primero en el Levante, equipo donde Babá por fin hizo amigos y donde aspiraba a ser el nuevo Koné, lo que en un primer momento incluso pareció factible tras golear en los primeros partidos (gol de la victoria ante el Madrid incluido), y después en el Getafe, donde dejó buena tinta de su heroica clase con goles tan épicos que desgarran hasta al más veterano de los locutores. Este verano el Sevilla lo echó para siempre, quitándose de en medio a Manu del Moral, a Babá y a Cicinho el mismo día (the black day, le llaman algunos). Colas y colas de aficionados fueron a despedirlo y a agradecerle que nunca sucumbiera al final de la palmera y todo lo que había hecho por el sevillismo y desde entonces no sabemos nada de él. Nada excepto que lo echamos de menos. Una leyenda como él, como Mornar o como Colusso no sucede todos los días.














