Historias del fútbol

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gorrogoma
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Re: Historias del fútbol

Mensaje por gorrogoma »

Rafalín escribió: 16 Ago 2021 11:49
gorrogoma escribió: 30 Jul 2021 17:16
Rafalín escribió: 30 Jul 2021 15:50 Espero que un post se dedique al Trinche Carlovich y otro a Carlos Henrique Raposo.
A ver si los encuentro por ahí. Pero te juro que no los he oído en mi vida.
Espero que hayas disfrutado con las historias de estos dos personajes.
Te juro que lo he disfrutado bien.


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gorrogoma
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Re: Historias del fútbol

Mensaje por gorrogoma »

GRANDES PROMESAS FIASCO: LUCENDO

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Los millenials de hoy en día desconocen quien fue Jesús Julián Lucendo.
Corría el primer partido de la temporada de la temporada 1989/90, la primera de Johan Cruyff que empezaba a armar su
Dream Team. Obviamente era el debut y la primera prueba de fuego para un proyecto que luego se iba a convertir en uno
de los mejores de la historia azulgrana pero que en ese momento despertaba muchas dudas y recelos.

El FC Barcelona visitaba Zorrilla, el campo del Real Valladolid y Johan Cruyff le dio la alternativa a un chaval de 19 años en aquella época llamado Jesús Julián Lucendo que iba a disfrutar de su minuto de gloria, o mejor dicho de sus 57 minutos de gloria. Los primeros y últimos en la élite del fútbol español.

¿Quién era Jesús Julián Lucendo?
Jesús Julián Lucendo era por aquel entonces un centrocampista de calidad, de esos que gustaban en la vieja Masía que en 1989 se encontraba jugando con el Barcelona Amateur que era el tercer equipo en el escalafón culé, el que luego pasaría a denominarse Barcelona C.

Casualidades del destino el Barcelona B se encontraba jugando un torneo fuera y Cruyff, como ya dijimos recién iniciado en el banquillo del Barça, tiró de Jesús Julián Lucendo para dos partidos amistosos y de manera sorprendente para el debut en Liga, dejando a pesos pesados del equipo en aquel momento fuera del once y de la convocatoria.

Así, con 19 años Lucendo parecía tocar la gloria, lo que no sabía es que este momento, ese día, esa situación iba a ser su única y ultima experiencia en el fútbol de élite. El FC Barcelona, cuajó un partido lamentable que acabó con derrota para los de Cruyff y el joven futbolista fue sustituido en el minuto 57.

Fueron sus únicos 57 minutos en el fútbol profesional. La prensa cargó contra Cruyff por esta decisión y contra Jesús Julián Lucendo que poca culpa tenía de nada, aludiendo que no tenía el nivel suficiente para jugar en el Barcelona ni en primera. Además, aludieron que no había hecho la pretemporada con el primer equipo y que no completaba los entrenamientos con el primer equipo pues en ese momento se encontraba realizando el servicio militar obligatorio que aún existía por aquel entonces.

Se cebaron de tal manera con él que Cruyff se lo cargó, y menos mal que las redes sociales eran algo imposible de imaginar en aquella época. Dejó de entrenar con el primer equipo, bajó al segundo y fue cedido a la Balompédica Linense, pasó por el Cartagena y se fue al Andorra donde estuvo desde 1993 hasta 2003.

Allí Lucendo, se convirtió en internacional al adoptar la nacionalidad y con Andorra, jugó partidos internacionales disputando 27 partidos anotando tres goles. Obviamente la débil selección de Andorra no ganaba muchos partidos por no decir ninguno.

El nacimiento del Síndrome Lucendo

Así mismo, en el Andorra fue una figura, jugando entre Segunda B, Tercera y Regional. Lucendo acabó sus días de fútbol en 2003 muy lejos de donde los había empezado. Este hecho provocó que se le pusiera su nombre al hecho de que un juvenil no llegue lejos o se quede en el camino como se quedó él.

Nació así el Síndrome Lucendo. Este síndrome consiste en que un jugador que parece que va a alcanzar el máximo nivel desaparece por los motivos que sean y no vuelve a tener su momento de gloria ni la oportunidad de volver a intentarlo. Después de él vinieron muchos jugadores que iban para estrellas y acabaron estrellados, y seguirán viniendo pero siempre quedara la historia de Lucendo, el hombre que tuvo sus 57 minutos de gloria.


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Re: Historias del fútbol

Mensaje por gorrogoma »

Ali Dia, el caso más increíble de la historia de la Premier League

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Muchas veces se habla de quién es el mejor jugador de la historia del fútbol. Maradona, Cruyff, Pelé, Messi, Di Stefano o Kubala
son algunos de los nombres que salen a la palestra. Sin embargo, hoy vamos a contar la historia del que, posiblemente, ha sido el
peor jugador de la historia de este deporte y la increíble historia de como llegó a jugar unos minutos en la mismísima Premier League: Ali Dia.

Todo ocurrió en la temporada 1996-1997. El Southampton había comenzado bien la liga pero poco a poco fue cayendo a la zona baja de la clasificación y coqueteaba con los puestos de descenso. Para colmo, la plantilla sufría una plaga de lesiones importante y cada vez era más complicado completar una lista de convocados por parte de su entrenador Graeme Souness.

La supuesta llamada de Weah

Fue entonces cuando el entrenador recibió la llamada de uno de los mejores jugadores del mundo por aquel entonces, el liberiano George Weah, el cual le aconsejó al técnico que fichara a prueba a su primo, el senegalés Ali Dia. Souness, que estaba bastante desesperado por la falta de efectivos en su equipo, decidió aceptar la propuesta de un jugador como Weah que afirmó que su recomendado había jugado en el PSG y en Senegal.

Ali Dia se presentó en el campo de entrenamiento del Southampton un viernes, siendo el próximo compromiso liguero del conjunto
rojiblanco al día siguiente. La plantilla se mostró bastante sorprendida del nivel de aquel jugador que no parecía serlo para nada pero, para sorpresa de todos, el senegalés entró en la convocatoria, básicamente porque no había más donde elegir.

Llegó el día del partido y Southampton y Leeds comenzaron la batalla por los tres puntos en un estadio lleno cuyos seguidores comenzaron a preguntarse quien era ese Ali Dia que aparecía con el número 33 en el banquillo de suplentes. Pronto tendrían ocasión de averiguarlo ya que, para colmo de las desgracias, la gran estrella del conjunto local, Matt Le Tissier, se lesionaba poco antes del descanso. Y ¿quién sería el encargado de sustituirlo? Exacto, Ali Dia.

El jugador africano ingresó en el campo con un sprint que todavía se recuerda y la primera y única pelota que tocó estuvo a punto de convertirse en gol. El entusiasmo de Ali se contagió a la grada que seguía sus movimiento con gran atención. Pero conforme avanzaban los minutos ese entusiasmo se fue convirtiendo en una mezcla de incredulidad y risas. Aquel futbolista no tenía ningún sentido ni rigor táctico y simplemente corría detrás de la pelota por todo el terreno de juego.


Parecía Bambi corriendo sobre el hielo



El jolgorio crecía y al descanso los jugadores del Southampton, como confesó Le Tissier, hablaban de la suerte que había tenido esa persona de haber conseguido debutar en una liga tan importante sin tener ni idea de jugar al fútbol. La estrella de los Saints lo describió como Bambi corriendo sobre el hielo. Una vez se adelantó el Leeds, el entrenador local volvió a sustituir a Ali Dia ante el cachondeo general.

Por supuesto, nadie más volvió a verlo jamás. No se presentó al entrenamiento del día siguiente y ya no se supo de él. Lo más increíble de esta historia es que Graeme Souness llamó a George Weah muy enfadado para pedirle explicaciones de por qué le había aconsejado el fichaje de su primo teniendo en cuenta el lamentable nivel que tenía. El liberiano, atónito, le dijo que no tenía ningún primo llamado así y que él jamás le había telefoneado. La estafa quedó al descubierto.

Todavía hoy se sigue recordando a Ali Dia y su increíble hazaña. Como un hombre logró engañar a todo el mundo hasta conseguir jugar en una de las mejores ligas del planeta cumpliendo el sueño de cualquier amante del fútbol.


VIDEO MALDINI


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Re: Historias del fútbol

Mensaje por gorrogoma »

El puñetazo de Jesús Gil al gerente del Compostela

Los dirigentes de hoy en día poco o nada tienen que ver con los que ocupaban los sillones de los clubes de fútbol
hace ya más de dos décadas. Los Mendoza, Ruiz Mateos, Lopera, Cuervas, Caneda o Gil, eran tipos pintorescos
y originales muy de esa España cañí de hace décadas. Precisamente los dos últimos mencionados protagonizaron uno de
los incidentes mas cutres y lamentables de la historia del fútbol español cuando Jesús Gil pegó un puñetazo al gerente del
Compostela.

El día que Jesús Gil quiso emular a Mike Tyson

Ocurrió un 8 de marzo de 1996, en la puerta de la sede de la Liga en una reunión más de los presidentes
de los equipos que la formaban en aquel entonces. El siempre peculiar y pintoresco Jesús Gil y Gil, y el
gerente del Compostela, José Gónzalez Fidalgo, protagonizaron un incidente que dio la vuelta al mundo.

Un presunto insulto de Fidalgo a los votantes de Marbella (entonces bajo la alcaldía por Jesús Gil)
propició que el presidente atlético reaccionara soltando un puñetazo con un estilo muy poco ortodoxo al
gerente del club compostelano. Obviamente, se armó un buen cisco que continuó dentro del
edificio de la Liga de Fútbol Profesional.

El presidente del Compostela, el también peculiar Caneda, que había sido boxeador en su juventud, saltó
al ver como su compañero era agredido y se metió en la pelea y en un intercambio de insultos y amenazas.
Entre muchos insultos, amenazas e improperios destacaban el "donde quieras" y el "montón de mierda" de Caneda
y Fidalgo que chocaban contra el "¡a que te doy otra!" de un Gil que todo sea dicho, iba acompañado de
dos morlacos de guardaespaldas que por supuesto no iban a dejar que se acercaran al presidente del
Atlético de Madrid. Como se suele decir en muchas ocasiones, más vale una imagen, en este caso un vídeo,
que mil palabras para explicar lo que pasó.

VIDEO CANAL +


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Rafalín
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Re: Historias del fútbol

Mensaje por Rafalín »

Geniales todas las historias.

Buen hilo, si señor.


Genuino Malatesta
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Re: Historias del fútbol

Mensaje por Genuino Malatesta »

Yo tuve la mala fortuna de sufrir como cliente a semejante energúmeno mezcla de trincón y fasci-nazi garbancero... amén de engañabobos que decía venir de camino por Fuengirola para embarcar en el último vuelo a Madrí cuando aún estaba en Marbella...

Eso sí; tenía golpes como el de no querer putas en Marbella con Gunilla von Bismarck pegada a él... supongo que quiso decir que no quería putas baratas...

Y, como hizo María Moliner, estuvo a punto de escribir un diccionario según Jesús Gil, pues inventaba ''palabros'' dignos de un ''asnafabestia ignorasno'' como el neologismo ''OSTENTÓREO'' que es una palabra ostentosa dicha a gritos.😎


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gorrogoma
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Re: Historias del fútbol

Mensaje por gorrogoma »

'La Lazio de las pistolas': dos bandas de gángsters que ganaron un Scudetto.

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La Lazio de las pistolas, un grupo de jugadores divididos que ganaron el Scudetto

No podía faltar en este hilo esta magnífica historia humana y de fútbol con un toque de romanticismo vintage de los 70.
La de la llamada Lazio de las pistolas , que consiguió ganar el Scudetto de la temporada 1973-74.

Aquel era un grupo de mafiosetes divididos en dos facciones dentro de un equipo que no se mataban durante la semana
entrenando de milagro pero que cuando salían al campo a disputar su partido eran un bloque sin fisuras.

En ese equipo se juntaban una serie de ideologías demasiado diferentes. En una época que no era buena para nadie,
ese grupo de jugadores encajaba poco con el estereotipo de futbolistas que los jóvenes de hoy conocen.

GIORGIO CHINAGLIA Y GIGI MARTINI

El vestuario de ese equipo vivía dividido en dos facciones, separadas por dos líderes claros. Por un lado estaba
Giorgio Chinaglia, delantero y estrella del equipo y por el otro Gigi Martini, lateral izquierdo.

Tal era la cosa que ni siquiera compartían vestuario durante la semana de entrenamiento y cada uno de los grupos se
cambiaba y duchaba por separado. Entre sus objetos personales, los jugadores iban armados con su propia pistola con
la que pegaban unos cuantos tiros después de la sesión de trabajo diaria.

Según cuentan los propios protagonistas, durante los entrenamientos eran capaces de hincharse a patadas y de buscarse
el conflicto a la mínima para sacar las armas que cada uno portaba. Sin embargo, cuando llegaba el fin de semana se
defendían como hermanos. Era un código de honor y odio difícil de entender.


LAZIO CAMPEÓN SCUDETTO 1973-1974

Giorgio Chinaglia, delantero centro goleador, que posteriormente jugó en el NY Cosmos con Pelé,
gustaba de llevar una Magnum 44 como la de Harry el Sucio encima. Llegó a estar procesado en los últimos años de su
vida por contactos con diversas mafias europeas, con la camorra italiana, por estafa y por extorsión. En el New York de finales
de los 70’s y principios de los 80’s, presuntamente amplió estos vínculos. Fue internacional con Italia en el Mundial de 1974

El jefe de la otra facción dentro del vestuario era Gigi Martini, metido en el siglo XXI a político de un conocido
partido neofascista en Italia. En aquella época en la que comandaba medio vestuario de la Lazio era, siempre
según los propios protagonistas, aficionado a disparar a farolas durante las concentraciones y se las tenía tiesas con Chinaglia y su grupo.

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Chinaglia y Martini, los líderes de ambos grupos.

Sin duda el único que evitó que se mataran entre ellos fue Tommaso Maestrelli, el entrenador de ese grupo salvaje.
Era un veterano, de esos que llevaban un chándal cacharrero de los de la época, que se reiría de los entrenadores de hoy en día
que dicen que saben gestionar vestuarios. Don Tommaso, como si fuera El Padrino, era respetado por ambos grupos. Era como el padre de todos ellos y tuvo que convencer a sus jugadores más de una vez para que le dejaran las armas que todos portaban para así, evitar que se mataran entre ellos.

LA MUERTE DE LUCIANO RE CECCONI

La Lazio de las pistolas llegó a su fin tras el traspaso de Chinaglia al Cosmos y también por varios
acontecimientos que marcaron de manera trágica a este grupo de jugadores. El primero fue la muerte de Maestrelli que
cayó enfermo de cáncer y falleció en 1976 y el segundo la absurda muerte de Luciano Re Cecconi al recibir un disparo. Curiosamente era uno de los pocos jugadores neutrales y que no llevaba armas en ese grupo.

Según cuentan las crónicas, acompañó a un amigo a una joyería de un conocido. Al entrar, se le ocurrió gastar una broma y simular un atraco para asustar un poco al joyero. Eran tiempos muy difíciles y el dueño de la joyería había sufrido ya una serie de asaltos y
estaba un poco caliente con el tema, cosa que el futbolista, bromista por naturaleza, no conocía.

Re Cecconi se tapó la cara, se echó mano a su bolsillo simulando tener un arma y le dijo al joyero, que estaba de
espaldas: ¡Arriba las manos, esto es un atraco!. El joyero, no reconoció al futbolista y se giró disparando un arma que tenía
debajo del mostrador con la velocidad de un pistolero de una película del Oeste al futbolista, conocido como “El Ángel Rubio”, que murió horas después.
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Luciano Re Cecconi tuvo un entierro multitudinario

A los pocos días, el grupo salvaje se unió para rendir un homenaje a su compañero caído de una manera tan trágica como absurda.
Esa fue la última vez, después cada uno siguió su camino, aunque la descomposición ya se había iniciado con la muerte del entrenador en 1976 y la marcha de Chinaglia a Nueva York. Pero para la historia siempre quedará ese Scudetto de 1974 ganado por la Lazio.


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Re: Historias del fútbol

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India, la selección que jugaba descalza

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Los jugadores de la selección india jugaron descalzos en los JJOO de 1948

En la historia de los mundiales existen varios ejemplos de selecciones raras que han acudido a la cita. Sin embargo, India no ha estado nunca en la fase final de la Copa del Mundo, a pesar de ser el segundo país más poblado del planeta.

Pero en una ocasión estuvo a punto de participar, en Brasil 1950 por invitación, aunque al final tuvo que renunciar. Y sorprende que la razón más conocida de esta renuncia sea que entonces los futbolistas indios jugaban descalzos, algo que la normativa de la FIFA no permitía.

Con el paso de los años, desde la prensa del país asiático se ha especulado sobre cuales serían todos los argumentos y si el tema de saltar al césped sin botas no era más que una excusa, sobre todo teniendo en cuenta que al poco tiempo ya se decidió que los jugadores indios tenían que ir calzados. Pero la realidad es que el combinado indio no participó aquel año, y no lo ha podido hacer después.

El fútbol indio sí que había disputado antes un torneo internacional, los Juegos Olímpicos de Londres 1948, un año después de que se independizara del Reino Unido. Su presencia destacó por el hecho que sus integrantes jugaran sin calzado (algunos con calcetines y algunos totalmente descalzos) y así plantaron cara a Francia. India perdió por 1 a 2 en su debut.

Dos años después se retomaba la Copa del Mundo de fútbol, y desde la organización se invitó a varios países asiáticos: Indonesia, Birmania (Myanmar) y Filipinas que renunciaron, y le llegó la oportunidad al combinado de India. Este había quedado encuadrado en el mismo grupo que Suecia, Italia y Paraguay, grupo que se quedó en tres integrantes.

Como se ha explicado antes, la razón más conocida de la renuncia era que desde la federación India no se estuvo de acuerdo con la prohibición de no jugar descalzos. Pero también se ha hablado de otros posibles argumentos, como el coste del largo viaje (aunque se afirma que la organización del torneo ayudaba en este aspecto), que no había habido tiempo para preparar el torneo, o que en aquel entonces el fútbol indio no le daba tanta importancia al Mundial en comparación a los Juegos Olímpicos; además viendo las renuncias de otros países asiáticos...

La selección de fútbol de India sí que estuvo en la siguiente cita olímpica, Helsinki 1952, y allí se presentaron de nuevo con jugadores descalzos y también volvieron a perder en la primera ronda, y esta vez por un marcador bastante más abultado, 1-10 contra la siempre potente .

INDIA SE CALZA LAS BOTAS

Viendo el resultado, en el fútbol indio se decidió que también había que calzarse la botas. Y en los siguientes Juegos Olímpicos, Melbourne 1956, el equipo consiguió acabar en un digno cuarto lugar.

Las razones por las que India no fue a Brasil 1950 puede que continúen siendo motivo de debate, pero lo que está claro es que a mediados del siglo XX hubo un país que competía en el fútbol a nivel internacional sin calzado. Es posible que en el futuro el fútbol indio esté representado en un Mundial y sus seguidores se olviden de aquella oportunidad perdida.


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Re: Historias del fútbol

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Sam Bartram: esperando entre la niebla

25/12/1937. El encuentro Chelsea-Charlton Athletic se suspende por la espesa niebla que inunda Londres y que provoca nula visibilidad. Todos los presentes marchan del campo; todos menos uno.

Al este de Londres, muy al este, un poco más lejos de las casas de West Ham o Millwall, cuestionarse quién es el mejor portero de la historia del fútbol inglés es algo así como una blasfemia. Nunca, nadie, cerca de The Valley, se plantearía preguntarse si alguna vez, en algún rincón del país que vio nacer el fútbol, hubo un guardameta que protegiera con mayor seguridad la portería de su equipo que Sam Bartram. Ni de coña lo ha habido. Y, en caso contrario, si encontraran a uno más bueno, lo negarían. Porque Sam Bartram es algo más que una leyenda para el Charlton Athletic. Es el tipo que defendió más veces la camiseta de los ‘Addicks’. Lo hizo hasta en 623 ocasiones. Es el hombre más viejo que nunca jugó con el club, alargando su carrera hasta los 42 años. Y, también, de paso, cabe decir que Bartram no conoce ningún otro amor. Fiel. Devoto de una sola religión. Hombre de un solo escudo. Un ‘One Club Man’ de los que cada vez echamos más de menos.

Pero, si por algo es conocido Sam Bartram, más allá de por su amor eterno al Charlton, más allá de por la estatua que luce frente a The Valley, más allá de por ponerle nombre al bar del estadio, es por una anécdota algo extraña, surrealista, incomprensible, que dejó para el recuerdo el 25 de diciembre de 1937.

Era el día de Navidad. Y, en Inglaterra, eso no es sinónimo de descanso. Es sinónimo de fiesta, de unión, de compartir, de ir al estadio todos juntos, abuelos, padres y nietos, para animar al equipo. El problema de aquella Navidad es que no se veía un carajo. Por este motivo, a raíz de las pésimas condiciones climatológicas de aquella fecha, con una niebla espesísima, diversos partidos de la jornada tuvieron que suspenderse a lo largo y ancho del país; otros, entre dudas de si era lo adecuado, se iniciaron. Uno de ellos, el derbi londinense entre el Chelsea y el Charlton Athletic, disputado en un tenebroso y brumoso Stamford Bridge.

Se llegó al descanso con empate a un gol. Tablas en el marcador y una niebla que cada vez iba a más. El partido no se detuvo en el entretiempo. Pero volvieron al césped y, al poco, entendiendo que era imposible jugar de aquella manera, sin ver nada, el árbitro tomó la decisión de suspender el encuentro. El público, a sus casas. Los futbolistas, al vestuario. Todos se fueron del estadio; todos menos uno. Sam Bartram se quedó custodiando los tres palos de la meta del Charlton, incapaz él de encontrar entre la niebla a sus compañeros mientras atacaban. Quizá por ello, esperando la reválida enemiga, se mantuvo ahí. Quizá por ello, en sus memorias, echando la vista atrás, recordó su sorpresa ante los tantísimos minutos que su equipo pareció domar, avasallar, al Chelsea: “Cada vez veía menos y menos a los jugadores. Estaba seguro de que dominábamos el partido pero me parecía obvio que no habíamos hecho un gol, porque mis compañeros hubieran vuelto a sus posiciones de defensa y yo habría visto a alguno de ellos. Tampoco se escucharon gritos de festejo”. Y obviamente no se escuchaba nada porque no había nadie.

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Un cuarto de hora después, entre la penumbra, apareció una sombra frente a Bartram. ¿Quién era? Un agente de seguridad que, incrédulo al ver al mito del Charlton aún en la portería, solo se le ocurrió preguntarle qué hacía todavía sobre el césped. “Hace quince minutos que han parado el partido. ¡El estadio está totalmente vacío!”, le explicó. Entonces, lógicamente, Bartram dejó atrás la portería y regresó al vestuario; donde todos comenzaron a mofarse de él por lo ocurrido. Así era Sam, uno de esos tipos que, queriendo o sin querer, nunca, bajo ningún concepto, abandonaría a los suyos.


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Re: Historias del fútbol

Mensaje por gorrogoma »

William "Fatty" Foulke, un tipo de peso

William Henry "Fatty" Foulke (1874-1916) fue un futbolista inglés profesional. Foulke era famoso por su gran envergadura (2m + 152kg)*.
Es recordado principalmente como portero del Sheffield United, aunque jugó también para Chelsea y Bradford City .

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Adivina cuál es Foulke

Tras ser descubierto jugando para el Blackwell en una eliminatoria de la Copa Derbyshire en Ilkeston Town, Foulke hizo su debut con el Sheffield United contra el West Bromwich Albion el 1 de septiembre de 1894 y llegó a tres finales de la Copa FA (ganando dos) y un Campeonato de la Liga .
Foulke ganó un solo partido internacional para Inglaterra en 1897 contra Gales .

En el primer partido de la final de la Copa FA de 1902 , al final, Foulke le protestó al árbitro un gol del del Southampton que según él, no debería haber subido al marcador. Foulke salió del vestuario encueros y persiguió al árbitro, Tom Kirkham , que se escondió en un armario de escobas. Un grupo de oficiales de la FA tuvo que detener a Foulke para que no arrancara la puerta del armario de sus bisagras para pillar al árbitro. En el partido de vuelta, Sheffield United ganó 2-1, realizando Foulke varias paradas de mérito para llevar al United al triunfo. También se cuenta que un día se colgó del larguero y lo partió.

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Foulke fichó después por el Chelsea por 50 libras y fue nombrado capitán del equipo. Era un tipo muy temperamental. Si veía que sus defensas no se esforzaban lo suficiente, cogía y se iba del campo lo que era aprovechado por los delanteros rivales para acosar con fuerza su portería. Sin embargo, fue un jugador muy mediático y el Chelsea decidió explotar esto. Para llamar la atención sobre su tamaño, se colocaban a dos niños pequeños detrás de la portería con la idea de distraer a los atacantes rivales. Los chicos a veces corrían y devolvían la pelota cuando dejaba de estar en juego y, por accidente, nacieron los recogepelotas. Foulke jugó solo una temporada antes de fichar por su último club, el Bradford City .

Regentó una cervecería en Sheffield en Matilda Street y era conocido por pasear por la ciudad con la medalla de ganador de la Copa FA alrededor del cuello con una cadena que el mismo se fabricó en casa.

Murió el 1 de mayo de 1916 a la edad de 42 años, de cirrosis. Está enterrado en el cementerio de Burngreave, Sheffield, Inglaterra.

Foulke aparece en una película de Mitchell y Kenyon , jugando un partido el 6 de septiembre de 1902.
(Aparece al final del vídeo, en el minuto 2:05). DENTRO VIDEO




* Estas medidas varían según las crónicas aunque todas ellas son aproximadas.


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