Así se habla. Hay que creer mientras haya posibilidades.
Liga EA Sports 25/26
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El Sevilla no está blindado ante el descenso: recibiría un fondo de la Liga pero los contratos no se reducen
Ninguno de los jugadores de la plantilla cuenta con cláusulas liberatorias o que conlleve alguna rebaja salarial
Por mucho que cueste asumirlo, la situación deportiva del Sevilla FC obliga ya a pensar en cómo influiría el descenso tanto en el plano tanto económico como deportivo. La derrota en Pamplona deja a los de Luis García Plaza durmiendo toda esta semana en puestos de descenso a falta de cinco jornadas para finalizar la temporada. El equipo hispalense necesita, como mínimo, siete puntos para salvar la categoría, por lo que ha hecho un llamamiento de unidad y fuerza al sevillismo para estos dos próximos duelos que tendrán lugar en el Sánchez-Pizjuán. Gran parte del objetivo de la campaña pasa por ganarle a la Real Sociedad el próximo lunes. No es poca cosa.
En el club ya sabían que la temporada iba a ser aciaga, pero no se esperaban que a estas alturas de la película el agua estuviera tan al cuello. Tanto es así, que la dirección deportiva ha tenido que dejar de trabajar en la planificación de este próximo verano, puesto que un descenso marcaría todos los movimientos del club en el mercado. Y eso que Antonio Cordón ya tiene atados tres fichajes, el de Juan Iglesias, Patrik Mercado y Arouna Sangante. Había también dado pasos adelante para hacerse con los servicios de Marius Marin, jugador del Pisa, pero las negociaciones han sido paralizadas hasta que se defina el horizonte del club, como de la propia dirección deportiva sevillista.
Esta situación es fruto de años de acumulación de deuda generada por la mala gestión de la dirección del histórico club nervionense. En veinte años, el Sevilla ha pasado de la precariedad económica a la bonanza, gracias a los éxitos deportivos y a un modelo de negocio basado en las altas plusvalías que generaban la venta de jugadores. Todo liderado e ideado por Monchi. No obstante, desde el año del covid, las malas apuestas deportivas y el cambio de los objetivos del Sevilla derivaron a una situación de deuda de la que no ha podido salir y se ha vuelto al a casilla de salida.
Un batacazo que puede ser aún mayor si el Sevilla desciende finalmente esta temporada. Y es que los ingresos de los equipos de Primera y Segunda difieren una barbaridad. Actualmente, el mayor flujo de ingresos para los equipos de la máxima categoría del fútbol español provienen de los derechos televisivos. A día de hoy, los clubes de Primera se llevan el 90% del total, mientras que los de Segunda sólo el 10%.
Una diferencia tan brusca, que LaLiga tiene un fondo de compensación para que los equipos recién descendidos puedan encajar mejor el golpe. En el caso del Sevilla, si desciende de categoría, el club recibiría unos 40 millones de euros, que deben ir destinados a cubrir deuda. Esta cantidad se estima en función del Reglamento General de LaLiga, en el que hay tres factores que determinan la cifra a abonar: el volumen de ingresos totales en los últimos cinco años, los ingresos recibidos en el reparto del dinero de las televisiones y los años de permanencia en Primera. Esto supone que las entidades más grandes reciben más por las ayudas al descenso. Un programa pensado para beneficiar a los clubes con más ingresos e historia.
Aunque el Sevilla sea uno de los equipos que más dinero podría percibir en caso de descenso por su reciente historia, este dinero no llega a los 63,95 millones de euros que el club hispalense ha ingresado esta temporada 2025-26 por los derechos televisivos. Esto quiere decir que el club hispalense ingresará bastante menos millones, a pesar del fondo de compensación.
Sin cláusulas de alivio
A esta ruina que supone un descenso de categoría, al Sevilla se le uniría las altas fichas que aún abona a algunos de sus jugadores. Cabe recordar que, sólo con Nianzou, Rafa Mir, Marcao o Joan Jordán, el club invierte unos 30 millones de euros. Es decir, son futbolistas que engloban un gran porcentaje del gasto de plantilla del Sevilla anualmente y que, por diferentes circunstancias, no compiten con el equipo. De hecho, el propio presidente José María del Nido Carrasco aseguró en Semana Santa que «del coste total, tenemos 30 millones que no juegan de manera habitual. Es el escenario en el que me toca moverme y tengo que tomar las decisiones para garantizar la supervivencia del Sevilla».
Unos contratos que tienen vigencia hasta 2027 y el descenso no eximiría al club hispalense de nada. Según ha podido confirmar ABC de Sevilla, ninguno de los contratos de los jugadores de la actual plantilla cuenta con cláusulas liberatorias o de rebaja salarial en caso de perder la categoría. Este tipo de pactos no se ajustaban a la realidad del Sevilla cuando se firmaron dichos contratos, ya que este tipo de prácticas las llevan a cabo 'equipos ascensor', acostumbrados a subir y bajar de categoría. En el caso de la entidad hispalense, estos acuerdos se llevaron acabo en un contexto en el que el equipo peleaba por meterse en puestos Champions League e, incluso, alcanzar el título liguero con Julen Lopetegui en el banquillo.
Las fichas más altas de los jugadores engloban unos 30 millones de euros del coste total de la plantilla
Tal y como explica Mahon Abogados a ABC de Sevilla, los contratos de trabajo de los futbolistas tienen carácter laboral y se rigen por el RD 1006/1985 de 26 de junio por el que se regula la relación profesional de carácter especial. Además de la resolución de 23 de noviembre de 2015, de la Dirección General de Empleo, por la que se registra y publica el Convenio Colectivo para la actividad de fútbol profesional. Mientras que el Estatuto de los Trabajadores actúa de forma supletoria a las anteriores, siendo la jurisdicción social la competente para casos de conflictos con el empleado.
Asimismo, es común pactar en el contrato de trabajo con los futbolistas el supuesto de descenso de categoría, mediante la inclusión de una cláusula específica. En aplicación de dicha cláusula los futbolistas pueden su contrato con el club extinguirse o asumir una rebaja en el salario (artículo 13 RD 1006/1985). Así, el contrato de los futbolistas puede rescindirse legalmente por varios motivos: mutuo acuerdo entre las partes, muerte o incapacidad, disolución del club, crisis económica acreditable, por causas establecidas en el contrato o por voluntad del futbolista.
No obstante, en el caso del Sevilla, que no tenía expectativas de descenso, estas cláusulas en relación a la posibilidad del descenso de categoría no aparecen y la vía que tiene el club es la de pactar una rebaja salarial con los futbolistas porque el descenso de categoría supone un evidente perjuicio moral y económico para el club. Además, tendrán que confeccionar un presupuesto de cuales serían sus ingresos, incluida la compensación que reciben por descender, para adecuar su estructura de capital a la segunda categoría.
En caso de descenso, el Sevilla podría negociar una rebaja salarial colectiva
Por tanto, en el caso de descenso a Segunda división, desde la entidad hispalense se intentaría pactar con los jugadores unas condiciones especiales, que se adapten a la nueva realidad del Sevilla. Los pasos a seguir por los servicios jurídicos del club pasarían por abrir una negociación colectiva en la que se aplicaría la legislación laboral vigente en España para rebajar los sueldos un porcentaje. Y es que que está claro es que el Sevilla no podría asumir en Segunda los salarios 'Champions' de algunos de sus jugadores. Ya queda en la buena voluntad de los mismos en hacer alguna concesión para que la entidad pueda adecuarse.
https://www.abc.es/deportes/orgullodene ... 8-nts.html
Ninguno de los jugadores de la plantilla cuenta con cláusulas liberatorias o que conlleve alguna rebaja salarial
Por mucho que cueste asumirlo, la situación deportiva del Sevilla FC obliga ya a pensar en cómo influiría el descenso tanto en el plano tanto económico como deportivo. La derrota en Pamplona deja a los de Luis García Plaza durmiendo toda esta semana en puestos de descenso a falta de cinco jornadas para finalizar la temporada. El equipo hispalense necesita, como mínimo, siete puntos para salvar la categoría, por lo que ha hecho un llamamiento de unidad y fuerza al sevillismo para estos dos próximos duelos que tendrán lugar en el Sánchez-Pizjuán. Gran parte del objetivo de la campaña pasa por ganarle a la Real Sociedad el próximo lunes. No es poca cosa.
En el club ya sabían que la temporada iba a ser aciaga, pero no se esperaban que a estas alturas de la película el agua estuviera tan al cuello. Tanto es así, que la dirección deportiva ha tenido que dejar de trabajar en la planificación de este próximo verano, puesto que un descenso marcaría todos los movimientos del club en el mercado. Y eso que Antonio Cordón ya tiene atados tres fichajes, el de Juan Iglesias, Patrik Mercado y Arouna Sangante. Había también dado pasos adelante para hacerse con los servicios de Marius Marin, jugador del Pisa, pero las negociaciones han sido paralizadas hasta que se defina el horizonte del club, como de la propia dirección deportiva sevillista.
Esta situación es fruto de años de acumulación de deuda generada por la mala gestión de la dirección del histórico club nervionense. En veinte años, el Sevilla ha pasado de la precariedad económica a la bonanza, gracias a los éxitos deportivos y a un modelo de negocio basado en las altas plusvalías que generaban la venta de jugadores. Todo liderado e ideado por Monchi. No obstante, desde el año del covid, las malas apuestas deportivas y el cambio de los objetivos del Sevilla derivaron a una situación de deuda de la que no ha podido salir y se ha vuelto al a casilla de salida.
Un batacazo que puede ser aún mayor si el Sevilla desciende finalmente esta temporada. Y es que los ingresos de los equipos de Primera y Segunda difieren una barbaridad. Actualmente, el mayor flujo de ingresos para los equipos de la máxima categoría del fútbol español provienen de los derechos televisivos. A día de hoy, los clubes de Primera se llevan el 90% del total, mientras que los de Segunda sólo el 10%.
Una diferencia tan brusca, que LaLiga tiene un fondo de compensación para que los equipos recién descendidos puedan encajar mejor el golpe. En el caso del Sevilla, si desciende de categoría, el club recibiría unos 40 millones de euros, que deben ir destinados a cubrir deuda. Esta cantidad se estima en función del Reglamento General de LaLiga, en el que hay tres factores que determinan la cifra a abonar: el volumen de ingresos totales en los últimos cinco años, los ingresos recibidos en el reparto del dinero de las televisiones y los años de permanencia en Primera. Esto supone que las entidades más grandes reciben más por las ayudas al descenso. Un programa pensado para beneficiar a los clubes con más ingresos e historia.
Aunque el Sevilla sea uno de los equipos que más dinero podría percibir en caso de descenso por su reciente historia, este dinero no llega a los 63,95 millones de euros que el club hispalense ha ingresado esta temporada 2025-26 por los derechos televisivos. Esto quiere decir que el club hispalense ingresará bastante menos millones, a pesar del fondo de compensación.
Sin cláusulas de alivio
A esta ruina que supone un descenso de categoría, al Sevilla se le uniría las altas fichas que aún abona a algunos de sus jugadores. Cabe recordar que, sólo con Nianzou, Rafa Mir, Marcao o Joan Jordán, el club invierte unos 30 millones de euros. Es decir, son futbolistas que engloban un gran porcentaje del gasto de plantilla del Sevilla anualmente y que, por diferentes circunstancias, no compiten con el equipo. De hecho, el propio presidente José María del Nido Carrasco aseguró en Semana Santa que «del coste total, tenemos 30 millones que no juegan de manera habitual. Es el escenario en el que me toca moverme y tengo que tomar las decisiones para garantizar la supervivencia del Sevilla».
Unos contratos que tienen vigencia hasta 2027 y el descenso no eximiría al club hispalense de nada. Según ha podido confirmar ABC de Sevilla, ninguno de los contratos de los jugadores de la actual plantilla cuenta con cláusulas liberatorias o de rebaja salarial en caso de perder la categoría. Este tipo de pactos no se ajustaban a la realidad del Sevilla cuando se firmaron dichos contratos, ya que este tipo de prácticas las llevan a cabo 'equipos ascensor', acostumbrados a subir y bajar de categoría. En el caso de la entidad hispalense, estos acuerdos se llevaron acabo en un contexto en el que el equipo peleaba por meterse en puestos Champions League e, incluso, alcanzar el título liguero con Julen Lopetegui en el banquillo.
Las fichas más altas de los jugadores engloban unos 30 millones de euros del coste total de la plantilla
Tal y como explica Mahon Abogados a ABC de Sevilla, los contratos de trabajo de los futbolistas tienen carácter laboral y se rigen por el RD 1006/1985 de 26 de junio por el que se regula la relación profesional de carácter especial. Además de la resolución de 23 de noviembre de 2015, de la Dirección General de Empleo, por la que se registra y publica el Convenio Colectivo para la actividad de fútbol profesional. Mientras que el Estatuto de los Trabajadores actúa de forma supletoria a las anteriores, siendo la jurisdicción social la competente para casos de conflictos con el empleado.
Asimismo, es común pactar en el contrato de trabajo con los futbolistas el supuesto de descenso de categoría, mediante la inclusión de una cláusula específica. En aplicación de dicha cláusula los futbolistas pueden su contrato con el club extinguirse o asumir una rebaja en el salario (artículo 13 RD 1006/1985). Así, el contrato de los futbolistas puede rescindirse legalmente por varios motivos: mutuo acuerdo entre las partes, muerte o incapacidad, disolución del club, crisis económica acreditable, por causas establecidas en el contrato o por voluntad del futbolista.
No obstante, en el caso del Sevilla, que no tenía expectativas de descenso, estas cláusulas en relación a la posibilidad del descenso de categoría no aparecen y la vía que tiene el club es la de pactar una rebaja salarial con los futbolistas porque el descenso de categoría supone un evidente perjuicio moral y económico para el club. Además, tendrán que confeccionar un presupuesto de cuales serían sus ingresos, incluida la compensación que reciben por descender, para adecuar su estructura de capital a la segunda categoría.
En caso de descenso, el Sevilla podría negociar una rebaja salarial colectiva
Por tanto, en el caso de descenso a Segunda división, desde la entidad hispalense se intentaría pactar con los jugadores unas condiciones especiales, que se adapten a la nueva realidad del Sevilla. Los pasos a seguir por los servicios jurídicos del club pasarían por abrir una negociación colectiva en la que se aplicaría la legislación laboral vigente en España para rebajar los sueldos un porcentaje. Y es que que está claro es que el Sevilla no podría asumir en Segunda los salarios 'Champions' de algunos de sus jugadores. Ya queda en la buena voluntad de los mismos en hacer alguna concesión para que la entidad pueda adecuarse.
https://www.abc.es/deportes/orgullodene ... 8-nts.html
Re: Liga EA Sports 25/26
Siendo honesto, cada semana que pasa, me cuesta más ser optimista. Los números son muy malos, y el equipo no sabe gestionar la presión. Si no se gana a la Real Sociedad, las opciones de salvarse, se reducen dramáticamente.